ESTRENO EN EL AUDITORIO DE LA FACSO DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE

8 DE SEPTIEMBRE 2016

El jueves 8 de septiembre de 2016 se realizó el estreno del documental “ACU, recuperando el sueño” de Osvaldo Rodríguez, en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile (FACSO).

El evento contó con la presencia de autoridades de la Universidad de Chile, como el Decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Roberto Aceituno y el director del Programa Transversal de Educción, Ivan Páez, además de académicos tanto de la Universidad de Chile como de otras universidades, estudiantes universitarios, integrantes de la Agrupación Cultural Universitaria, familiares y amigos.

Los asistentes comienzan a llenar la sala. (Foto Peter Sinclaire)

Javier Rodríguez inaugura el evento, dando la bienvenida a todos los asistentes. (Foto María José Núñez)

El Decano de la FACSO, Roberto Aceituno da la bienvenida. (Foto María José Núñez)

El realizador del documental, Osvaldo Rodríguez Zúñiga. (Foto María José Núñez)

Jorge Rozas, primer presidente de la ACU, se dirige a los asistentes. Foto (María José Núñez)

Las más de 250 personas que asistieron a la jornada, disfrutaron de la película premiándola con una prolongada ovación y muchos vítores, pues el largometraje en sus 130 minutos (que al parecer nadie o pocos notaron), les provocó  risas, cantos y lágrimas de emoción y lo llenaron de elogios.

Uno de los efectos colaterales más notable fue el reencuentro de antiguos amigos y compañeros de la ACU, que muchos de ellos no se encontraban desde hacía años. Hubo quienes viajaron especialmente desde Puerto Montt, Valparaíso y La Serena, para ver la película. Y les valió la pena, comentaron.

Leonardo Cisternas, Coordinador de Investigación Archivo FECH y Mauricio Gómez, Médico Psiquiatra, ex integrante de la ACU. El encuentro de dos generaciones. De acuerdo a los fundamentos de la génesis del documental, este es uno de los objetivos principales para decidir hacerlo. (Foto Claudio Tapia)

La alegria de los asistentes al estreno es máxima. Se genera un espacio de reencuentro luego de años, en muchos casos. (Foto Claudio Tapia)

Grégory Cohen, Actor. Integrante de la Rama de Teatro de la ACU, uno de los entrevistados en el documental.

El entusiasmo inicial se transformó en enorme alegría luego de la proyección, lo que puede evidenciarse claramente en los rostros y abrazos de quienes comparten un vino de honor en el hall del auditorio.

Dentro de los comentarios recibidos, todos muy profundos, los asistentes destacaron especialmente la forma en que la película logra relatar una historia tan compleja, de una manera fluida y coherente, cubriendo las facetas más importantes de este movimiento con notable contenido histórico. También destacaron  el valor de rescate de memoria que tiene el documental, al sacar a la luz una historia desconocida en la mayoría de los segmentos que no fueron partícipes directos de la ACU entre 1977 y 1982. La cantidad y calidad del matrerial histórico que contiene la película,  fue otra de las características destacadas por la mayoría.

Pero también hubo  hallazgos inesperados. Muchos participantes resaltaron la capacidad del documental de cubrir la historia con una visión globalizada, que aporta facetas y acontecimientos que eran totalmente desconocidos para otros participantes de la ACU, por la inmensidad que tuvo el movimiento, no tan sólo por las miles de personas que participaron en él, sino que también por la amplia cobertura espacial, la que llegaba a todas las facultades de la Universidad de Chile, tanto en Santiago como en regiones. Esa antigua Universidad de Chile que a pesar de su destrucción incluso física, como relata Remis Ramos en el documental, jamás ha perdido su prestigio mundial.

Los asistentes conversan con el realizador sobre aspectos destacados del documental.

Mónica Tejos y Patricio Lanfranco participan en la fiesta de abrazos.

David Maulen de los Reyes y Osvaldo Rodríguez

Juan Manuel Pérez y Jorge Rozas brindan junto a otras amigas, por el reencuentro.

De frente, Érika Silva y Mauricio Gómez..

El reencuentro en la propia casa.

En la misma universidad donde en 1977 nace primero la AFU (Agrupación Folclórica Universitaria) y luego en 1978 la ACU (Agrupación Cultural Universitaria), un  número importante de sus integrantes fundadores pudieron reunirse para ser testigos de de su propia historia, contada por ellos mismos y reconstruida por el relato de Osvaldo Rodríguez. Un relato que “desde el comienzo, significó el desafío más importante de mi desarrollo como realizador”, declara, y agrega: “precisamente porque lo primero que identifiqué de esta historia, fue su magnitud, y ese es el signo por lo que decido hacer el documental. Algo semejante no podía quedar olvidado, independiente de que ya existe un libro sobre su historia, realizado por el historiador Víctor Muñoz Tamayo y el “Libracu”, que ofrece una historia de la ACU en fotografías, además de otros artículos que se han escrito en la prensa. Faltaba algo importante. Era necesario un testimonio directo de sus protagonistas porque ese valor es imposible de sustituir”, concluye el realizador.

El realizador Osvaldo Rodríguez recibe el saludo de Patricio Lanfranco.

De izquierda a derecha: Juan Manuel Pérez, Grégory Cohen, Mauricio Gómez y Remis Ramos. (Foto Claudio Tapia)

Proyección del documental (Foto María José de la Fuente)

De izquierda a derecha: Pablo, Manuel y Mónica. (Foto Claudio Tapia)

Grégory Cohen y Javier Rodríguez

Osvaldo Rodríguez presenta el documental. (Foto Peter Sinclaire)

Juan Manuel Pérez

Proyección del documental (Foto María José de la Fuente)

Proyección del documental (Foto María José de la Fuente)

Confirmando uno de los principales objetivos que el realizador se propuso con este documental, cual es considerar la vigencia de los contenidos de la ACU y su aplicación directa en el contexto social actual, la asistencia de una cantidad importante de público más joven constituye un elemento demostrativo del alcance que esta película puede tener en este ámbito. La historia de la ACU (para la mayoría de ellos totalmente desconocida), fue recibida con interés por quienes aun eran niños cuando el movimiento existía.  No sólo reconocieron que la película logra vincularlos con esta memoria, sino que también se dejaron llevar por la emoción, que en los momentos más intensos del documental, impregnó la sala.

En este sentido el autor declara: “Considerando el contexto que se vivió en todo Chile a partir del 11 de septiembre de 1973, el factor emocional era el preponderante, porque lo que se estaba atacando directamente era la emocionalidad de las personas, era una experiencia de vida basada en la guerra emocional, donde el odio y la depravación azuzada y desatada para el exterminio. Por eso lo emocional adquiere protagonismo en este documental. Fue el desafío emocional el que activó la capacidad de resiliencia en los estudiantes para encontrar rápidamente un camino de salvación, de sus vidas, de sus valores, sus sueños, etc. Y eso da la energía para construir un movimiento que cubre todo y fortalece las relaciones humanas en el ámbito del bien. Eso es lo que la ACU hizo. Demostrar que era y es posible otro mundo”.

Y a continuación agrega: “Entonces la primera pregunta que debía responderme fue cómo establecer este código desde el comienzo de manera sugerente, sin morbosidad pero a la vez dejando claro de lo que vamos a ser testigos con la película. Por eso me pareció que el latido del corazón era un recurso potente para decir que con ese órgano vamos a vivir el documental. Entonces para mí, además de ser una historia social, una historia política, una historia cultural, esta es también una historia de amor”.

 

De izquierda a derecha: María José de la Fuente y Cecilia Obreque, esposa del realizador. (Foto Manuel Obreque)

Parte del material de archivo de la ACU, expuesto en un estand de información preparado por el equipo de Archivo FECH para el público asistente. (Foto Claudio Tapia)

Gran interés se observó en el público asistente por adquirir recuerdos del documental y el ecento. (Foto María José Núñez)

El Archivo FECH, tremendo patrocinador del evento. (Foto Claudio Tapia)

Osvaldo Rodríguez y Remis Ramos (Foto Claudio Tapia)

El equipo de investigadores y curadores del Archivo FECH complementó el estreno con un estand de información, aportando contenido gráfico de la época producido por la ACU e información documental sobre la FECH. (Foto Claudio Tapia)

AGRADECIMIENTOS:

Gracias a todo el equipo de la Facultad de Ciencias de la universidad de Chile (antiguo Campus Macul), liderado por el Decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Roberto Aceituno, al Director del Programa Transversal de Educación, Iván Páez, a Magdalena Vio, María José Núñez, Catalina Pavés, Alicia Sánchez, al equipo técnico y humano del auditorio y del PTE, a los mayordomos y a todo el personal de la Facultad que aportó su talento y profesionalismo en la organización de este estreno. También agradezco a mi esposa Cecilia Obreque por su amor de cada día y su energía precisa cuando era necesario; a mi hijo Aiol Rodriguez por su apoyo y gran voluntad de ayuda; a mis amigas María José de La Fuente, Ana Clara Araya, Paulina Costa, Patricia Torres, y mis amigos Carlos Dittborn, Claudio Tapia, Roberto Baeza,  Manuel Obreque, Pablo Fierro, Antonio Cadima y Francisco Leonardo Reséndiz y a todos los que aportaron su talento y energía para que este proyecto fuera un éxito. Un especial agradecimiento a Remis Ramos, mi amigo que me habló por primera vez de la ACU y a través de quien conocí la historia y a sus protagonistas, y que aceptó el desafío que le propuse de hacer un documental, poniendo en juego su palabra de garantizar que este trabajo merecería la pena. Y por supuesto mi enorme agradecimiento a todos los integrantes de la ACU por confiarme su maravillosa historia.